Todos estamos más que acostumbrados a ver en el salpicadero de los coches un dispositivo GPS o un smartphone haciendo las veces de asistente de conducción, y todos estamos más que acostumbrados a la tradicional interfaz con el vehículo o la flecha en miniatura siguiendo una trazada en la carretera tanto en coches como en motos o bicicletas y con unos pequeños iconos que nos van señalizando los límites de velocidad y las direcciones a tomar en una ruta guiada.