Aunque han llegado un poco más tarde que los de las grandes compañías, los terminales chinos van haciéndose un hueco dentro del mercado de la telefonía móvil. Dispositivos con bastantes buenas características, muchas veces con diseños que nos resultan extrañamente familiares y, sobretodo, con un precio mucho más bajo que su competencia son tres de las razones que han hecho que empiecen a hacerse con una porción del pastel.